La posible presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE.UU. en el Estadio Giuseppe Meazza de Milán, escenario de la inauguración olímpica invernal el 6 de febrero, para seguridad de la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente JD Vance y por el secretario de Estado, Marco Rubio, ha provocado una lluvia de críticas por parte de políticos italianos.


