La violencia vinculada al crimen organizado continúa golpeando a la esfera pública en Michoacán. Durante los últimos cuatro años, siete presidentes municipales han sido asesinados, cinco más han sufrido atentados y uno permanece desaparecido, en medio de un clima de inseguridad que sigue desafiando a las autoridades estatales y federales.
El caso más reciente ocurrió el 1 de noviembre de 2025, cuando Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, fue asesinado durante el arranque de un evento público en el centro de la ciudad. Manzo, militante de Morena, se convirtió en el séptimo edil ultimado desde que Alfredo Ramírez Bedolla asumió la gubernatura de Michoacán, en octubre de 2021.
Los ataques han alcanzado a funcionarios locales de distintos partidos políticos, entre ellos PRI, PAN, PVEM y Morena, lo que evidencia que la violencia política en la entidad no distingue colores partidistas.

Cronología de los homicidios de ediles michoacanos
- 8 de febrero de 2022: Enrique Velázquez Orozco (PRI), alcalde de Contepec, fue hallado sin vida tras dos días desaparecido.
- 11 de marzo de 2022: César Arturo Valencia Caballero (PVEM), alcalde de Aguililla, asesinado a bordo de su camioneta.
- 1 de abril de 2024: Guillermo Torres Rojas (PRI), alcalde de Churumuco, atacado a balazos en Morelia.
- 3 de junio de 2024: Yolanda Sánchez Figueroa (PAN), alcaldesa de Cotija, asesinada; había sido secuestrada en 2023.
- 17 de junio de 2025: Martha Laura Mendoza Mendoza, alcaldesa de Tepalcatepec, asesinada afuera de su domicilio.
- Fecha previa a noviembre de 2025: Salvador Bastida García, alcalde de Tacámbaro, asesinado.
- 1 de noviembre de 2025: Carlos Manzo Rodríguez (Morena), alcalde de Uruapan, asesinado en acto público.
Un presidente municipal electo sigue desaparecido
A la lista se suma la desaparición del presidente municipal electo de Penjamillo, Gilberto Mejía Salgado (PES), visto por última vez el 29 de junio de 2021, cuando fue privado de la libertad por hombres armados. A más de cuatro años, no hay avances sustanciales en la investigación.
Gobierno estatal: “Nadie ha pedido protección”
Pese a la ola de agresiones, el gobernador Ramírez Bedolla ha señalado que ningún alcalde ha solicitado protección adicional. Ha asegurado que existe comunicación constante con los ediles y que su administración mantiene vigilancia sobre la situación en los municipios.
La violencia contra autoridades municipales en Michoacán ocurre en un contexto de disputa territorial entre grupos criminales y tensiones comunitarias, especialmente en regiones como Tierra Caliente, Uruapan y la zona Ciénega.
Mientras las investigaciones continúan sin resultados contundentes, la escalada de ataques sigue alimentando el clima de incertidumbre y debilitando la gobernabilidad local en uno de los estados más golpeados por el narcotráfico en México.
Además de las agresiones contra alcaldes, dos empresarios han sido asesinados en el mismo periodo, lo que refuerza el clima de inseguridad que padecen sectores productivos michoacanos, particularmente en regiones con presencia de grupos armados.
Organizaciones civiles especializadas en violencia política advierten que los municipios michoacanos continúan siendo territorio de disputa criminal y que, lejos de disminuir, los ataques contra funcionarios y líderes locales muestran una tendencia preocupante.


